¡Saludos desde la oscuridad de la sala de cine!
La incursión de James Hawes en el largometraje con 'The Amateur' llega tras una sólida y variada trayectoria en televisión, donde ha dejado su impronta en aclamadas series que demuestran su habilidad para manejar la tensión, los personajes y narrativas complejas, como el thriller de espías 'Slow Horses', episodios memorables de 'Black Mirror', y aventuras icónicas como 'Doctor Who'.
En esta película, Hawes nos presenta a un criptógrafo de la CIA cuya vida da un giro devastador cuando su esposa es brutalmente asesinada en un ataque terrorista. Consumido por el dolor y la sed de venganza, este hombre aparentemente ordinario y ajeno al trabajo de campo decide tomar medidas extraordinarias y desesperadas: utiliza sus conocimientos y acceso a información sensible para chantajear a la propia CIA y exigir que, en lugar de protegerlo, lo entrenen de forma acelerada y no oficial para convertirse en un operativo capaz de rastrear y eliminar a los responsables directos de la muerte de su esposa. Es sobre esta premisas dramática y de alto riesgo, la de un civil que irrumpe violentamente en el mundo clandestino del espionaje con una misión personal, que 'The Amateur' construye su relato.
Como destacamos previamente, la habilidad de Hawes se manifiesta en un apartado artístico y técnico notable que busca sumergirnos en este peligroso mundo. La fotografía opta por tonos sombríos y contrastados, creando una atmósfera de constante amenaza. El diseño de producción es creíble, construyendo eficazmente los diversos entornos, desde oficinas estériles hasta callejones oscuros. El montaje es ágil y preciso, dictando el ritmo de acción y suspense con maestría, mientras que el diseño de sonido es inmersivo, potenciando la visceralidad de cada golpe o disparo y la tensión ambiental. Las secuencias de acción, filmadas con una cámara cercana y nerviosa, se sienten contundentes y personales, reflejando un dominio del medio visual y sonoro que Hawes ha perfeccionado en la televisión de calidad.
Sin embargo, si bien el músculo técnico de 'The Amateur' es innegable y eleva la experiencia sensorial, al examinar la trama y el guion, la película navega por aguas un tanto más predecibles y menos arriesgadas. La premisa central, aunque emocionalmente potente, es un tropo recurrente en el género del thriller de espías y venganza. Esto, si bien proporciona una base clara, también la expone a comparaciones directas y puede hacer que su desarrollo se sienta, en ocasiones, convencional, sin aportar giros o enfoques narrativos que la distingan marcadamente.
El guion cumple su función de hacer avanzar la historia, pero los diálogos tienden a ser más bien funcionales, centrados en la exposición. Esto contribuye a que los personajes secundarios y antagonistas se queden en un plano más bien arquetípico, sin la complejidad que podrían enriquecer el universo narrativo y hacer que los stakes se sientan más profundos en lo personal para quienes rodean al protagonista.
Asimismo, la verosimilitud de cómo un experto en criptografía logra 'chantajear' a una agencia como la CIA y ser lanzado rápidamente al terreno de operaciones exige una suspensión de la incredulidad considerable. Aunque el guion intenta justificar esta audaz maniobra y la rápida transformación del protagonista, la ejecución puede sentirse un tanto apresurada, restando peso al arco de personaje y haciendo que la transición de un entorno seguro a otro de peligro extremo parezca menos ganada o más conveniente para la progresión de la trama. El ritmo narrativo, fuera de las secuencias de acción, puede sentirse desigual.
En conclusión, 'The Amateur' destaca poderosamente en su ejecución formal, evidenciando el oficio de un director como James Hawes, capaz de trasladar su experiencia televisiva para construir un thriller visual y sonoro competente y lleno de intensidad. No obstante, la película se ve lastrada por una trama y un guion que, partiendo de una premisa familiar, se adhieren demasiado a las convenciones del género, ofreciendo un relato predecible en su estructura y con personajes menos desarrollados de lo que el pulido empaque técnico sugeriría. Es una película que funciona bien como ejercicio de estilo y acción visceral, pero que en lo narrativo se siente como un camino ya transitado, a pesar del indudable talento técnico detrás de cámaras.
Saludos!
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